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"El corazón del árbol sabe hacia donde tiene que crecer".
Ninja Assassin (2009)


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viernes, 26 de marzo de 2021

“Posverdad” en la política universitaria


               “La posverdad no es más que el reino de la mentira”.

Albert Medrán

(Director de comunicación de Change.org en España)


Neo Carmona 

El importante Diccionario Oxford definió posverdad (post-truth) como una “circunstancia en las que los hechos objetivos son menos influyentes en la opinión pública que las emociones y las creencias personales”. Además, la nombró palabra del año, como no podía ser de otra manera en aquel 2016 que convulsionaba al mundo entero con la victoria de Trump, en Estados Unidos. Y, en Europa, la salida del Reino Unido de la Unión Europea en el llamado Brexit. Esto sin mencionar, también en Europa, el rechazo italiano al referéndum para la reforma constitucional que propuso Matteo Renzi. Y más cerca de nosotros, en Colombia, el 50,21% con el cual se impuso el "no" al "si" impulsado por el presidente Juan Manuel Santos, en el referéndum para decidir sobre un acuerdo de paz con las FARC.  

Por su parte, la revista The Economist describe el concepto de posverdad como una confianza en afirmaciones que se “sienten verdad” pero no se apoyan en la realidad.

Al margen de quienes defienden la posverdad como un término novedoso para interpretar realidades que a todas luces desafían la lógica elemental y la verdad que avalan los hechos y los datos comprobados, me circunscribo entre quienes sabemos que se trata de un simple eufemismo para disfrazar mentiras, difundidas con plena conciencia de que lo son y con el fin de confundir, engañar y conquistar adeptos a causas que, inclusive, tomando en cuenta que tengan que recurrir a estas artimañas, debemos obligatoriamente dudar de sus bondades.

Aterrizado a la política universitaria, estamos hablando de un proyecto político, sin discurso ni propuestas serias, reales y creíbles. Y, por demás, sin vocación académica, como si nuestra UASD no fuera el patrimonio cultural y educativo más importante del país, el cual estamos en la obligación de preservar para que siga cumpliendo su misión en favor de las presentes y futuras generaciones.

De ahí a que recurren a las mentiras más evidentes y que invierten cuantiosos recursos en difundirlas en medios de comunicación masiva y redes de interacción de docentes y empleados, a fin de posicionar en el imaginario popular y académico una aceptación imposible, dada la naturaleza del proyecto en cuestión, el perfil de sus protagonistas y los intereses que representan.

En la UASD, las fake news (noticias falsas), alternative facts (hechos alternativos), término que hizo famosa a Killyanne Conway, consejera del ex presidente de los Estados Unidos Donald Trump, y precisamente por defender una mentira. Ni la post-truth (posverdad) tienen cabida en nuestra institución. 

Porque aunque ellos crean que no, la Universidad Primada de América es una academia, compuesta por pensadores y pensadoras, intelectuales del más alto nivel, creadores y creadoras de conocimientos, formadores y formadoras de los profesionales y las profesionales que garantizan el desarrollo del país. 

La UASD no es un ayuntamiento. Y la rectoría, su máxima representación ejecutiva, no es un premio de consolación que deba otorgarse por el simple hecho de acumular muchos años dentro del campus universitario.

 

El autor es servidor universitario

jueves, 18 de marzo de 2021

Más allá de las tres causales: El derecho de las mujeres a decidir

Neo Carmona

Empecemos por lo primero: El aborto debe ser legal, seguro y con asistencia económica y emocional por parte del Estado en cualquier circunstancia que la mujer, como dueña de su cuerpo y de su vida, lo decida. Así de simple.

Pero mientras llegamos a ese nivel ideal de desarrollo, consciencia colectiva y sentido común, el legislador está en la obligación de garantizar que las mujeres, niñas y adolescentes; pobres y vulnerables, que se vean en la necesidad de recurrir a esta práctica, no sigan perdiendo sus vidas con abortos clandestinos. Las ricas, evidentemente, no tienen ese problema. Pues lo pueden hacer de forma segura fuera del país. Pero también dentro, porque ni que nos fuéramos a llamar a engaño.

El oscurantismo religioso, la doble moral política y la hipocresía descarada no pueden seguir condenándonos como sociedad y condenando a nuestras mujeres, niñas y adolescentes a una muerte y traumas inminentes con embarazos incompatibles con sus vidas y productos de violaciones e incestos.

Y si no pueden ni siquiera garantizar las tres causales que darían paso, no a más abortos sino a que se practiquen de forma segura y sin riesgos para las mujeres, de qué nos sirve tener un código penal, un legislador y llamarnos un Estado de Derecho.

El presidente Luis Abinader está en la obligación moral no solo de observar el código si se aprobase sin las causales, sino también de propiciar, como líder del país y del partido que ostenta la mayoría en el Congreso Nacional, que sus legisladores y legisladoras aprueben un código penal que incluya, como mínimo, las tres causales. Tal y como se hace con los cuantiosos préstamos internacionales: de urgencia, en dos lecturas consecutivas y sin discusiones infames.

Es tiempo ya de marcar el rumbo que nos saque de la ignominia, el ostracismo y la vergüenza.

 

El autor es dominicano

miércoles, 10 de marzo de 2021

Jorge Asjana: El hombre que supo sacrificarse siempre y esperar su tiempo

Neo Carmona 


Si le preguntamos a los colegas cirujanos de Jorge, todos le apoyan. Sin embargo, como un común denominador, ninguno entiende completamente cómo siendo un profesional tan excelente en su área, no se dedicó a la práctica médica privada de la cirugía, lo cual; sin dudas, le habría hecho millonario. Algo en lo que también coinciden.   

Lo cierto es que Jorge siempre tuvo clara su vocación de maestro. Y más aún, su anhelo de servir y devolver a su Alma Mater el haberlo formado como uno de los mejores cirujanos de nuestro país.  

Es con este norte que Jorge empieza su carrera en la gerencia académica, desde la coordinación de su cátedra para más adelante dirigir su escuela, su facultad y llegar hasta la vicerrectoría docente de la academia. Reelegido en cada una de estas posiciones con el más amplio apoyo de sus pares. Y con características más que especiales que jamás podrían ser ignoradas: Como cuando repitió en el decanato por consenso y sin oposición alguna. O como en las dos ocasiones que ganó la vicerrectoría, a pesar del revés sufrido por sus acompañantes de fórmula. Lo que demuestra no solo la gran confianza del Claustro en su profesionalismo y gestión académica sino también una base de apoyo genuina y fuerte que le sigue independientemente del lugar donde se encuentre y que Jorge muy bien que ha sabido trasladar en beneficio de los proyectos a los que apoya. Inclusive sin él ser candidato. 

Con su preparación, carácter institucionalista, visión de futuro y sus altos estándares de respeto y servicio apegado a la ética y la moral cómo ninguno, hace ya muchos años que Jorge Asjana debió ser el rector de nuestra academia. Sin menoscabo de los avances y transformaciones que hemos experimentado en los últimos años, la UASD sin dudas fuera otra. Pero Jorge jamás pondría sus intereses y sus legítimas aspiraciones a servir desde la posición más alta, la rectoría, por encima de los intereses generales de la academia. Así las circunstancias le pusieron siempre a prueba. Nunca hubo discusión. Se trataba de la UASD, siempre en la disyuntiva de coyunturas eleccionarias históricas en las que estaba en juego su permanencia y pertinencia como patrimonio auténtico de la nación dominicana. 

Y Jorge siempre lo tuvo y lo tiene claro: entre él o la UASD su decisión siempre es la UASD y su bienestar, lo que mejor le conviene a su futuro y al de todos. 

Sin titubeos, sin buscar prebendas, sin aspirar jamás a repartirse la UASD cuán botín, sin condiciones más allá del desarrollo y fortalecimiento institucional por el que siempre ha trabajado. Así supo Jorge cada vez jugar su rol histórico y ponerse a la altura de lo que se espera de un académico auténtico y líder político comprometido. Negociantes siempre los hubo, siempre los habrá. Pero ninguno fue ni será Jorge Asjana David.  

Un hombre de lealtad y firmeza, al que jamás le tembló el pulso, ni se le infló el orgullo, aun pudiendo, para poner su buen nombre, su prestigio y sus fuerzas y equipo académico en favor de las fórmulas en las que tuvo a bien participar, con la plena conciencia que esa era la decisión correcta por el bienestar de la Universidad. Y que ese compromiso ineludible jamás encontraría resistencia. No en él. No con él. No por él. Negociadores y oportunistas siempre los hubo. Si siempre los habrá. Pero en ningún caso se llamará Jorge Asjana David.  

Si hay un líder político en nuestra Universidad que ha sabido prepararse, sacrificarse y esperar su tiempo para dirigirnos, ese es Jorge Asjana David: nuestro Rector del 2022-2026. 

¡Es tiempo de Jorge, es tiempo de la UASD! 

 

El autor es estudiantes y servidor universitario

sábado, 30 de enero de 2021

A mis 35 años


Quienes me conocen saben que soy un tipo divertido al extremo. Naturalmente, sin llegar a lo ridículo, pero, a veces, lo admito, con cierta tendencia a sobrepasar las fronteras para un hombre de mi supuesto "perfil", con tres hijos y una recua de sobrinos y sobrinas a los que debo dizque servir de ejemplo. Como si ser feliz, a pesar de todo, no fuera, no solo suficiente, sino el mejor de los ejemplos. 

Siempre he sido una persona reservada con mi cumpleaños. Me parece injusto congregar a mis amigos y familiares con el único objetivo de celebrar que estoy más cerca de la muerte. Y que sea yo mismo el que propicie esas parafernalias, es para mí totalmente inconcebible. Y ya les hablé de lo injusto. 

Por eso trato de que este día sea lo más normal que las personas que me quieren me lo permitan. Pues siempre hay algo: unas cervezas, un vino, una comida y muchas veces, hasta bizcocho. 

También porque nunca he necesitado un día específico ni para celebrar ni para compartir con mis amigos y mi familia y mucho menos para ser lo más feliz que las vicisitudes propias de la vida me dejan ser. 

Debo decir que estos 35 años los recibo feliz, en Tamboril, Santiago, el pedazo de tierra que más amo en mi vida. Y con mis hijos y con una representación reducida de mis hermanos y sobrinos. Pero sintiendo en mi corazón la bondad de todos aquellos y aquellas que están lejos. De verdad, se lo agradezco.  

También recibo estos 35 años con más conciencia de mis errores, pero sin el extremismo de rasgarme las vestiduras. Ellos hicieron su parte en este hombre que soy y aún más en mis momentos de felicidad. Aun así, algunos tal vez los hubiese evitado. Otros, sencillamente, los hubiera cometido mejor. Sin dejar evidencias, por ejemplo.  

Del dinero lo único que lamento es no tener lo suficiente para que todos podamos usarlo como un medio para ser feliz, jamás como un fin. Pues, como me enseñó Alberto Cortez, el dinero solo compra lo barato. Siempre se los digo.  

De mi familia, de ninguno guardo queja. Siempre han estado ahí para mí sin ni siquiera juzgarme. Igual mis amigos. Son pocos, pero son reales. A ninguno los menciono aquí, pero cada uno y una sabe quién es, cómo los amo y lo lindo que resulta para mí contar con ustedes. Y amarlos. 

Y si algo hice por cualquiera de ustedes lo hice con el corazón. Y poner el corazón en cada gesto es algo que les debo yo a ustedes, que con su entrega y correspondencia me lo inspiraron. Y no ustedes quienes me lo deban a mí, más allá de seguir siendo sinceros y reales.  

Y si alguno me falló, ni siquiera lo recuerdo. Y si a alguno le fallé, incluso con no ser ese hombre que en algún momento ustedes pensaron que sería, sean indulgentes. Después de todo, algo he de merecerme.  

La única queja que tengo del amor es las veces que no he sido lo suficientemente valiente para defenderlo. A las mujeres que me permitieron amarlas, les agradezco infinitamente la oportunidad que me dieron. Cometí mis errores, es cierto, pero estoy seguro de haberles enseñado el camino de ser verdaderamente amadas y correspondidas. Jamás permitan que ningún otro las ame menos de lo que yo les enseñé a amarse a ustedes mismas. Porque ya ustedes saben que jamás ninguno como yo. Naturalmente, sin cometer el pecado del orgullo y la vanidad.  

Diría que mis hijos son mi mayor orgullo, pero aún los sigo manteniendo. Pero sí sé que yo estoy orgulloso por ser su padre. Espero que hagan como yo, que tengo lo mejor de mi madre y rechacé, también como un homenaje a ella, lo peor que le haya conocido.  

Si volviera a nacer y pudiera elegir, elegiría ser hijo de mi madre y de mi padre. Hermano de mis hermanos y hermanas, incluso aquellos y aquellas que lo son sin ser de sangre. También elegiría ser el padre de los hijos que tengo ahora. Y a cada uno de mis amigos los elegiría sin dudarlo.  

También elegiría la música que hoy me gusta, sobre todo a Silvio Rodríguez, a Joaquín Sabina, a Joan Manuel Serrat, a Milanés y a Kany García. E, indudablemente, volvería a elegir la versión de "Y sin embargo" de Serrat y Sabina. Y también "te quiero" en vivo, en versión de Lolita y El Cigala sobre cualquier otra música, pero sin renegar de ninguna: a Rochy hay que darle su banda. 

Y, de verdad lo digo, elegiría de nuevo a la poesía como el mejor medio de existir y de ser realmente humano. Y también de amar, y dejar constancia de cuanto he sido.  

A mis muertos, perdónenme el jamás volver al cementerio. Algún día, hasta sin proponérmelo, estaré frente a ustedes.  

Y a mi abuela, la mujer que mejor y más me ha querido, perdóname por desear que descansaras eternamente aquel Jueves Corpus. Llorarte fue mejor que verte consumirte en esa cama. Pero te agradezco que el domingo siguiente me hayas complacido.  

Mi mayor orgullo de ese dolor fue haberte puesto la última ropa que llevarías, salvando así tú dignidad y tu vergüenza que tanto cuidaste. Yo fui el único hombre que te vio. Puedes descansar en paz. Y tú sabes que jamás te iba a ir a enterrar, así que mi ausencia no me apena.  

No puedo terminar estas líneas que ninguno me ha pedido, pero que de alguna forma necesitaba, sin agradecerles a todos y todas por ser parte de mí vida y hacerme una mejor persona. Gracias a todos los que por algún u otro medio me demostraron cuanto me tienen presente.  

Y mucho menos puedo terminar sin pedirles perdón por mí egoísmo y sin hacer varias confesiones importantes: 

1.       Siempre entregué mi corazón. Pero siempre tendrá una sola dueña. Y si no pongo aquí su nombre, ella sabe las razones. Pero también sabrá reconocerse y estar segura. (A las que no pude amar, que me perdonen. Han de reconocer que fui sincero). 

2.     La canción que mejor me define como hombre es "Sé que bebo, sé que fumo" del Inmenso Nicolás Di Bari. 

3.     La música alta es la única que disfruto.  

4.    Amo la cerveza y el café.  

5.     Nunca le he pagado a una mujer para estar conmigo. Porque entonces siento que no lo merecería. Con amor, o mejor nada. 

Gracias Ramoné por ser la mejor madre que me dio la vida, por esconder mis lágrimas y por tus oraciones. 

 

Neo Carmona 

.-

 

 

miércoles, 20 de enero de 2021

Carta abierta al Doctor Jorge Asjana David

 

Jorge Asjana y Neo Carmona

Querido Jorge:

 

Salvo nuestro admirado amigo Mateo Aquino Febrillet, como tantas veces hemos coincidido en esas conversaciones interminables, no conocí jamás a ningún otro uasdiano que conociera tanto la UASD como tú. Y que, por demás, tuviese una idea tan clara de cómo esta debe funcionar, no solo por ser precisamente una academia, sino también por ser una institución pública, gestionada con fondos públicos y de una trascendencia tan vital en la historia, desarrollo y futuro de la nación dominicana. 

 

Tampoco conocí jamás a nadie que como tú, y con tanta pasión y entrega, dedicara tantos años de su vida a su formación profesional e intelectual y a su preparación como académico y gerente; para servirnos, dirigirnos y así tener la oportunidad de convertir nuestra Universidad Primada de América en el referente por excelencia de la educación superior dominicana y de la región.

 

Sincero, claro y directo es la naturaleza de tu carácter. Incapaz de comprometerte con aquello que no puedes cumplir o de emplear el discurso demagógico que tanto pulula en el ambiente político universitario, muy a pesar de la conveniencia que representaría en un momento determinado o con una persona dada.

 

Respetuoso de las normas y reglamentos, y consciente inequívoco de que estas deben ir evolucionando de acuerdo a las necesidades de la institución para garantizar su mejor funcionamiento y no así para satisfacer intereses personales o de grupos.

 

Reconozco en ti un hombre respetuoso, reflexivo, asequible, de corazón noble y con gran sentido del humor. Pero sobre todo con gran sentido del deber, de la responsabilidad, del compromiso de preservar esta universidad y entregarla mejor a las futuras generaciones y del rol ineludible que la UASD está obligada a desempeñar como la conciencia crítica de la sociedad y como su ejemplo en el buen desarrollo de sus funciones, apegadas siempre a los más altos estándares y valores éticos que nos definen como el patrimonio cultural más importante con que cuenta el país.

 

Mientras voy escribiendo esta carta, me doy cuenta de que no podría estar más orgulloso de la oportunidad que me has dado de trabajar a tu lado. Y de todo cuanto te has preocupado por enseñarme. Y de tu interés genuino de que todos y todas crezcamos juntos y juntas para servir mejor a la academia.

 

No podría terminar sin declarar mi admiración a ese amigo sincero, leal y comprometido que hay en ti y que me has demostrado a lo largo de los años. Y menos sin reafirmar mi compromiso de seguir trabajando sin descanso para que desde la Rectoría de la UASD logremos el sueño de una universidad mejor al servicio de la sociedad. Como ha sido siempre tu sueño. Y como ahora también es el mío. Y también gran parte de eso, te lo debo.

 

Gracias por la confianza.

 

Un gran abrazo.

 

Neo Carmona


domingo, 22 de marzo de 2020

Roma











                               A la Resistencia del Pueblo Italiano.

Cuando ninguno pensó que existiría

Tú nos enseñaste que eres grande,

que tu corazón es fuerte

y que tú eres valiente.

Y te levantaste frente a nosotros,

una y otra vez,

no solo para ser la más bella e inmensa

sino para ser eterna,

nuestro ejemplo

y el destino de todos los caminos.

Neo Carmona

Marzo, 2020

miércoles, 26 de febrero de 2020

Otro










Yo lo vi:
besaba tu mejilla y sonreías.
Era una sonrisa leve,
pero suficiente para matarnos.
Luego vi tus ojos.
Tal vez no estaban enamorados
pero había algo que los atrapaba
y que yo no entendía.
Eran demasiadas palabras
                              -las tuyas-
para ser insignificantes,
para yo no morir o estar tranquilo
(por decirlo de alguna manera).
¿Recuerdas cuando te hablé de los detalles
y como hacen la diferencia aún sean pequeños?
¡La hicieron, Amor! ¡La hicieron!
Crearon las dudas.
Crearon el miedo.
Crearon la indiferencia
y ese deseo inmenso
de escapar de todo
un pasado que aplasta.
Crearon esta agonía
                            y su poema
y la zozobra de una noche
sin fin ni olvido.
Crearon la espera
y el puñal que me hiere
mientras agonizo sin remedio.

2

Si él te tiene, te merece.
Porque no sabes ser
de otra manera
que aquella que entrega
el corazón primero.

3

Si él no te merece
el dolor no es menos.

4

¡Duele!

Neo Carmona