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"El corazón del árbol sabe hacia donde tiene que crecer".
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martes, 19 de mayo de 2026

Un amigo llamado Jorge, un rector apellido Asjana; un líder académico llamado Jorge Asjana David

Neo Carmona

Hay hombres que llegan a nuestras vidas como una circunstancia. Otros, como una coincidencia. Pero existen algunos —muy pocos— que llegan para convertirse en una auténtica referencia moral, emocional y humana de todo lo que uno termina creyendo sobre la lealtad, el trabajo, la dignidad y el sentido de pertenencia. Para mí, ese hombre ha tenido siempre el mismo nombre: el doctor Jorge Asjana David.

Y quizá por eso este no sea simplemente un artículo político. Ni siquiera un texto sobre una candidatura rectoral. Esto es algo mucho más íntimo, más profundo, más humano. Es el testimonio silencioso de tantos años caminando cerca de un hombre que con su manera de vivir la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) terminó enseñándonos también una manera distinta de vivir la vida. Porque hay líderes que convencen con discursos. Y hay líderes que transforman con el ejemplo. Jorge Asjana pertenece a los segundos.

Con el tiempo comprendí que la grandeza de un hombre no se mide únicamente por sus títulos, por sus victorias o por el reconocimiento que recibe de los demás. La verdadera dimensión de un ser humano aparece en la coherencia con la que defiende sus principios cuando nadie lo observa. Y pocas personas he conocido con la firmeza moral, el carácter y la disciplina con que Jorge Asjana ha defendido siempre aquello en lo que cree.

Nunca fue un hombre moldeado por la comodidad. Nunca negoció su dignidad para agradar. Nunca aprendió el idioma de la hipocresía política. Mientras muchos iban cambiando de discurso según la conveniencia política del momento, Jorge Asjana permanecía intacto, firme; vertical. Dueño de una serenidad que no nacía de la debilidad, sino de la seguridad absoluta de quien sabe quién es y por qué lucha. Y eso, inevitablemente, termina marcando a quienes le rodean. 

Durante todos los años junto al doctor Asjana no solo aprendimos a mirar la UASD desde otra perspectiva. Aprendimos a entender el compromiso como una extensión de la conciencia. Aprendimos que la lealtad no es obediencia ciega ni servilismo miserable, sino gratitud, consecuencia y honor. Aprendimos que defender una causa verdadera exige sacrificios, silencios, resistencia y, muchas veces, la capacidad de mantenerse firme incluso cuando otros deciden abandonar el camino.

Jorge Asjana me enseñó algo que hoy parece escaso en todos los espacios. Que la palabra todavía tiene valor. Y seguro por eso mi lealtad hacia él nunca ha necesitado explicaciones. Porque hay afectos que nacen del interés. Pero existen otros que nacen de la admiración profunda. La mía, sin lugar a duda, pertenece a la segunda categoría.

Con los años, Jorge Asjana dejó de ser únicamente un referente académico o político para convertirse en parte emocional de mi propia familia. Mis hijos lo llaman por su nombre con la naturalidad con que se nombra a alguien cercano, querido y presente. Y hay algo profundamente conmovedor en ver como Alam lo recuerda cada vez que viste traje y corbata para alguna actividad escolar, como si en su memoria infantil hubiese quedado grabada la imagen elegante, firme y respetable de un hombre que siempre entendió que la presencia también comunica dignidad. Para mí es imposible describir completamente lo que eso significa. Porque al final, los verdaderos líderes no solo impactan instituciones: impactan hogares. Se convierten en referencias silenciosas para generaciones que quizá todavía no comprenden del todo por qué admiran a alguien, pero que ya sienten el peso luminoso de su ejemplo.

Eso ha sido Jorge Asjana para mí. Un amigo llamado Jorge. Un rector apellido Asjana. Un líder académico llamado Jorge Asjana David. Y en tiempos donde tantos construyen carreras sobre la simulación, el oportunismo y la traición elegante, haber conocido a un hombre así termina siendo también una forma de resistencia moral. Porque Asjana nunca nos enseñó el camino fácil. Nos enseñó el camino correcto. Nos enseñó que el trabajo a tiempo completo por la UASD no admite medias tintas. Que la institucionalidad no puede ser una consigna vacía. Que la academia merece respeto. Que la política universitaria debe construirse sobre ideas y no sobre resentimientos. Que la firmeza no es violencia, sino convicción. Y que la lealtad verdadera se demuestra sobre todo en los momentos difíciles.

Por eso, cuando algunos intentan reducir esta relación a la lógica superficial de la coyuntura política, se equivocan profundamente. Lo que existe aquí no es una alianza circunstancial. Es una historia compartida de trabajo, afectos, enseñanzas y compromiso humano. 

Hay personas que pasan por nuestras vidas dejando ruido. Jorge Asjana dejó dirección. Y tal vez por eso, cuando la historia universitaria termine escribiendo con serenidad este capítulo decisivo de la UASD, muchos comprenderán que detrás del respaldo gigantesco que hoy despierta Jorge Asjana David no existe únicamente un proyecto electoral. Existe algo más poderoso: la credibilidad construida durante décadas de coherencia y compromiso con nuestra Universidad Primada de América y el pueblo dominicano al que nos debemos.

Porque los pueblos, las instituciones y los hombres podrán ser engañados momentáneamente por el espectáculo, por la mentira hábil o por el oportunismo disfrazado de amistad. Pero el tiempo —ese juez silencioso e implacable— siempre termina colocando a cada uno exactamente en el lugar que merece.

Y quienes han hecho de la traición una costumbre, de la ingratitud una estrategia y de la simulación una forma de ascenso, más temprano que tarde descubrirán el precio terrible de la miseria humana: quedarse solos frente al espejo de su propia pequeñez, sin respeto verdadero, sin afectos sinceros y sin historia digna que contar.

Porque al final, la lealtad podrá ser sacrificada muchas veces: Pero jamás derrotada.

El autor servidor universitario



lunes, 11 de mayo de 2026

Jorge Asjana: el académico que nos enseñó a conquistar el futuro


Neo Carmona

Hay personas a las que uno aprende a admirar. Y hay otras que terminan formando parte de la manera en que uno entiende la vida, la lealtad, el trabajo y hasta el sentido mismo de la universidad. Para muchos, Jorge Asjana David es un líder académico, un médico brillante, un gerente excepcional o el próximo rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Para quienes hemos tenido el privilegio de caminar tantos años cerca de él, es algo mucho más profundo: una escuela humana. Porque hay hombres que enseñan desde los libros. Jorge Asjana enseña desde el ejemplo.

Lo he visto llegar antes que todos y marcharse después de todos. Lo he visto soportar silencios injustos, traiciones grandes y mezquindades enormes sin perder jamás la serenidad ni la visión de conjunto. Lo he visto pensar primero en la universidad, incluso en momentos donde otros solo pensaban en sí mismos. Y tal vez por eso quienes verdaderamente lo conocemos entendemos que detrás del dirigente universitario existe un hombre que ha cargado durante años el peso emocional de querer salvar a la UASD de sí misma. Eso desgasta. Pero también construye carácter.

A veces pienso que mucha gente todavía no comprende la dimensión humana de Jorge Asjana David. Porque resulta fácil admirar al académico exitoso, al cirujano prestigioso o al líder que hoy despierta una fuerza política sin precedentes dentro y fuera de la universidad. Lo difícil es entender el nivel de sacrificio silencioso que existe detrás de ese recorrido. Las madrugadas interminables. Las decepciones tragadas en silencio. La responsabilidad de mantenerse firme cuando muchos alrededor dudaban, se cansaban o simplemente se acomodaban. Y, aun así, nunca dejó de creer.

Esa, tal vez o sin tal vez, ha sido su mayor rebeldía. Creer en la UASD cuando para muchos resultaba más rentable burlarse de ella. Apostar por la academia cuando otros negociaban intereses. Defender la institucionalidad cuando el caos parecía convertirse en costumbre. Y, sobre todo, enseñarnos a quienes hemos trabajado a su lado que el verdadero liderazgo no consiste en humillar, ni en imponer miedo, ni en construir obediencias ciegas. El verdadero liderazgo consiste en inspirar.

Y Jorge Asjana inspira. No desde el discurso vacío, sino desde una coherencia que atraviesa décadas. Desde la tranquilidad de quien nunca necesitó disfrazarse para ganarse el respeto de la gente. Desde la autoridad moral que solo poseen aquellos que han dedicado su vida completa a una causa mucho más grande que ellos mismos.

Por eso el fenómeno que hoy vive la UASD alrededor de su liderazgo tiene una explicación mucho más emocional que electoral. La gente no solo está apoyando a un candidato. Está defendiendo una esperanza. Está abrazando la posibilidad de que la universidad vuelva a parecerse a sus mejores sueños. Está apostando por un hombre que hizo que miles de uasdianos volvieran a sentirse orgullosos de pertenecer a la Universidad Primada de América. Y eso tiene un enorme valor en tiempos donde casi todo parece vacío.

Quienes lo conocemos de verdad sabemos que detrás de su firmeza existe una sensibilidad poco común. Sabemos cuánto le duele la universidad cuando se desvía de su misión histórica. Sabemos cuánto le afecta ver la desesperanza en estudiantes que merecen oportunidades reales. Sabemos cuánto le preocupa que la academia dominicana pierda capacidad de influir moral e intelectualmente sobre el país.

Porque Jorge Asjana nunca entendió la rectoría como un premio personal. La entendió como una responsabilidad histórica. Y quizás ahí radica la razón por la que tantos sectores distintos terminaron encontrándose alrededor de su figura. Porque incluso quienes no comparten todas sus posiciones reconocen en él algo demasiado escaso en estos tiempos: autenticidad.

Asjana nunca ha necesitado fingir cercanía popular ni fabricar compromiso social. Lleva décadas viviendo la universidad desde adentro, respirando sus dolores, defendiendo sus mejores causas y formando generaciones enteras de profesionales que hoy ven en él la síntesis de una manera digna de hacer academia y política universitaria.

Por eso este momento trasciende cualquier coyuntura electoral. Lo que está ocurriendo dentro de la UASD es profundamente humano. Tiene que ver con la necesidad colectiva de reencontrarse con liderazgos capaces de unir sin arrodillarse, de dirigir sin maltratar y de construir sin destruirlo todo a su paso.

Y yo, que he tenido el privilegio de observar de cerca muchos de sus silencios, de sus batallas y de sus convicciones más profundas, puedo decir algo con absoluta honestidad: pocas veces he conocido a alguien con una fe tan obstinada en el futuro.

Asjana nunca aceptó la mediocridad como destino. Nunca permitió que la resignación sustituyera los sueños. Nunca dejó que la UASD se redujera, en su corazón, a una simple estructura administrativa. Para él, la universidad siempre fue una causa moral. Una extensión del país posible. Una trinchera de dignidad nacional. Y quizás por eso hoy tanta gente siente que su victoria ya dejó de pertenecerle únicamente a él. Porque Jorge Asjana David logró algo extraordinario: convertir la esperanza en una fuerza política real.

Pero más allá de eso, logró algo todavía aún más difícil: enseñarnos a muchos que el futuro no se espera sentado, no se mendiga y no se teme. 

El futuro se conquista.

 

El autor es servidor universitario.

 


lunes, 27 de abril de 2026

A 51 días de la victoria: Jorge Asjana y la mayor fuerza electoral en la historia de la UASD

Neo Carmona 

A poco más de cincuenta días de las elecciones en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), la dinámica política universitaria ha entrado en una fase decisiva. Lo que inicialmente parecía una competencia abierta se ha transformado, con el paso de los meses, en la consolidación de un liderazgo que ha logrado reunir el más amplio respaldo que recuerde la historia electoral de la Universidad Primada de América. La candidatura del doctor Jorge Asjana David se ha convertido, más que en la única opción, en un verdadero punto de convergencia de las principales fuerzas académicas, estudiantiles, administrativas y políticas vinculadas al quehacer universitario y de la vida nacional. 

Las encuestas más serias y rigurosas coinciden en una realidad difícil de ignorar: Jorge Asjana supera ampliamente el 75 % de la intención del voto. Esa cifra, extraordinaria en cualquier escenario electoral, adquiere dimensiones históricas cuando se analiza en el contexto de la UASD, institución caracterizada por la pluralidad de ideas, la intensidad de sus debates y la competitividad de sus procesos democráticos. No se trata de una ventaja coyuntural, sino más bien de la expresión numérica de una trayectoria ejemplar, construida sobre décadas de servicio, entrega y compromiso con la universidad al servicio de los mejores intereses de la República Dominicana.

El respaldo que hoy concita Jorge Asjana tiene raíces profundas. Es el resultado de una vida dedicada al fortalecimiento institucional, a la defensa de la UASD pública, abierta, plural, democrática e inclusiva; y a la promoción de una universidad cada vez más vinculada a las grandes necesidades nacionales. Su nombre despierta respeto entre profesores, admiración entre estudiantes y confianza entre empleados administrativos. Pocas figuras han logrado alcanzar, simultáneamente, reconocimiento profesional, legitimidad política y afecto humano en una comunidad tan diversa y exigente. 

La dimensión de este apoyo no tiene precedentes. A menos de dos meses de las elecciones, la candidatura de Asjana ha desbordado los límites tradicionales de las alianzas universitarias. Los principales grupos académicos, estudiantiles y administrativos han decidido cerrar filas en torno a su proyecto, convencidos de que representa la continuidad de los avances institucionales y la profundización de las transformaciones necesarias para el futuro de la academia estatal. 

De igual manera, los más importantes líderes de los principales partidos políticos nacionales le han expresado su respaldo, reconociendo en Jorge Asjana no solo al académico, sino también al estadista universitario capaz de proyectar a la UASD hacia una nueva etapa de vinculación con la sociedad y el desarrollo nacional sostenible.

Uno de los hechos más reveladores del actual momento político ha sido la decisión de destacadas figuras que aspiraban legítimamente a la rectoría de declinar sus proyectos personales para sumarse a esta gran causa institucional. Este gesto, profundamente democrático y de gran valor político, confirma la existencia de un consenso extraordinario alrededor de la figura del doctor Asjana.

La maestra Rosalia Sosa Pérez, referente moral de la sociedad civil y actual vicerrectora de Extensión; el maestro Ramón Desangles Flores, ex decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales y vicerrector administrativo; el maestro Wilson Mejía, vicerrector docente; el maestro Nino Feliz, ex vicerrector de Extensión; así como el maestro Pablo Valdez, secretario general de la universidad, han decidido aportar su liderazgo, experiencia y capital político a esta candidatura. Su integración fortalece aún más una coalición que desde ya se sabe como la más grande en la historia electoral uasdiana.

A este impresionante respaldo se suma el apoyo de los principales decanos, decanas, directores generales de recintos, centros y subcentros universitarios en toda la geografía nacional. La candidatura de Jorge Asjana ha logrado algo excepcional: unir a la universidad en toda su dimensión territorial, académica y humana.

Pero si hay un elemento que otorga una dimensión verdaderamente histórica a este proceso, es el respaldo unánime de los ex rectores de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Doctor Julio Ravelo Astacio, doctor Edilberto Cabral Ramírez, doctor Porfirio García Fernández, doctor Franklin García Fermín, doctor Iván Grullón Fernández y doctora Emma Polanco Melo representan distintas épocas, corrientes y visiones de la institución. Que todos ellos coincidan en apoyar a Jorge Asjana constituye una señal inequívoca de confianza, legitimidad y reconocimiento a su capacidad de liderazgo.

Este apoyo intergeneracional simboliza la continuidad de la mejor tradición universitaria y la certeza de que la UASD se encamina hacia un liderazgo capaz de honrar su pasado mientras construye su futuro.

Mención aparte merece el Movimiento Académico Universidad Para la Sociedad (UNPASO), organización que ha servido como columna vertebral de este extraordinario proceso político. Su estructura, disciplina y visión estratégica han sido determinantes en la consolidación de la candidatura de Asjana.

Sin embargo, el verdadero corazón de UNPASO reside en sus fundadores e integrantes. Hombres y mujeres que, desde los momentos más complejos, apostamos por una visión, defendimos un proyecto y trabajamos con perseverancia cuando el camino aún no ofrecía certezas. Nuestra lealtad jamás vaciló; nuestro compromiso nunca se negoció.

Fuimos nosotros quienes, con paciencia histórica, con trabajo silencioso y con una fe inquebrantable, sentamos las bases de lo que hoy se ha convertido en el movimiento político universitario más poderoso del presente. No buscamos privilegios ni reconocimientos personales; asumimos, más bien, la responsabilidad de construir una alternativa para la universidad y para el país.

En cada jornada, en cada aula, en cada recinto, en cada encuentro, las huellas de UNPASO han estado presente. Nuestro sacrificio, entrega y su convicción forman parte esencial de esta victoria que ya comienza a perfilarse en el horizonte.

A 51 días de las elecciones, Jorge Asjana David no solo encabeza las preferencias; encarna la esperanza colectiva de una universidad más fuerte, más moderna y más comprometida con la nación.

Lo que hoy vive la UASD trasciende una simple campaña electoral. Es la consolidación de una visión, la victoria anticipada de un proyecto y la confirmación de que, cuando la experiencia, la unidad y la lealtad se encuentran, la historia inevitablemente cambia de rumbo.

El autor es servidor universitario

 


sábado, 25 de abril de 2026

Jorge Asjana y la urgencia de una cultura de paz

Neo Carmona

En una sociedad donde la violencia parece abrirse paso, con demasiada frecuencia, en los titulares de los principales medios de comunicación, resulta imprescindible escuchar voces capaces de convocar a la reflexión oportuna, al compromiso y a la acción necesaria. Precisamente, eso hizo el doctor Jorge Asjana David durante el cierre de campaña en San Juan de la Maguana, al llamar a un gran esfuerzo nacional para enfrentar uno de los desafíos más complejos que actualmente enfrenta la República Dominicana: la violencia.

Las palabras del doctor Asjana trascienden el escenario político-electoral universitario. Constituyen, en esencia, una interpelación directa a toda la sociedad dominicana. Cuando un líder académico con su autoridad y dimensión política coloca sobre la mesa un problema de semejante magnitud, está asumiendo con responsabilidad el papel histórico que corresponde a la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en la construcción de una mejor nación.

La UASD no es simplemente una institución de educación superior; es el patrimonio cultural y social más importante del país, conciencia crítica de la República, así como el legado más tangible de la Revolución de Abril del 1965 y del Glorioso Movimiento Renovador del 1966. Desde sus aulas, sus investigaciones y su compromiso social, ha contribuido decisivamente al desarrollo democrático, cultural y científico del pueblo dominicano. Por ello, el llamado de uno de sus principales hijos, el doctor Asjana, adquiere una dimensión aún mayor: recuerda que la academia no puede permanecer indiferente ante los problemas que laceran a la sociedad a la que se debe.

La violencia no se combate únicamente con medidas coercitivas. Su erradicación demanda educación, formación en valores, oportunidades para la juventud, fortalecimiento institucional y, sobre todo, liderazgo moral. Es precisamente en ese terreno donde la Universidad Primada de América está llamada a desempeñar un rol protagónico. Formar profesionales competentes es una misión esencial; formar ciudadanos comprometidos con la paz, la convivencia y la justicia social, es una obligación aún más trascendente y necesaria.

La reflexión de Asjana revela una visión de universidad profundamente conectada con la realidad nacional. Una universidad que no se limita a otorgar títulos, sino que participa activamente en la transformación de la sociedad. Una universidad que entiende que su responsabilidad va más allá de los campus y las aulas, proyectándose hacia cada comunidad, cada familia y cada espacio donde se construye ciudadanía.

En momentos en que la sociedad dominicana demanda referentes éticos y liderazgos responsables, este tipo de pronunciamientos fortalece la esperanza colectiva. La nación necesita instituciones sólidas y dirigentes que, como el doctor Jorge Asjana, sean capaces de interpretar las preocupaciones de la gente, pero también de ofrecer rutas posibles hacia las soluciones a las problemáticas que les afectan.

El liderazgo universitario, cuando se ejerce con visión de país, se convierte en un poderoso instrumento de transformación social. Y la UASD, bajo la conducción comprometida de Asjana con los mejores intereses nacionales, volverá a ser un faro de pensamiento, de orientación y de servicio.

La violencia, en cualquiera de sus manifestaciones, constituye una amenaza para la convivencia democrática, el desarrollo económico y la estabilidad social. Combatirla requiere la participación articulada del Estado, la familia, la escuela, los medios de comunicación y la sociedad civil. En esa alianza imprescindible, la UASD debe ocupar un lugar central.

Las palabras del doctor Jorge Asjana nos recuerdan que las universidades no solo forman profesionales; forman el futuro. Y cuando una universidad pública asume con valentía su compromiso social, toda la nación avanza.

La República Dominicana necesita más reflexiones como esta, más liderazgos comprometidos como el del próximo rector de la UASD, doctor Jorge Asjana, dispuesto a colocar el bienestar colectivo por encima de cualquier interés particular. Ese es, sin duda, el camino hacia una sociedad más segura, más justa y más humana.

El autor es servidor universitario

lunes, 20 de abril de 2026

Jorge Asjana o cuando la coherencia se convierte en destino

Neo Carmona

Hay momentos en la vida en los que ya no basta solo con observar, ni con reconocer en silencio. Hay momentos en los que la historia —incluso la historia pequeña, la que se construye en los pasillos, en las aulas, en las decisiones cotidianas— obliga a tomar posición. Este es uno de ellos. 

Porque después de tanto andar, de tantas jornadas compartidas, de tantas batallas visibles y silenciosas dentro de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), hay algo que ha dejado de ser percepción para convertirse en certeza: no todos los liderazgos son iguales. No todas las trayectorias pesan lo mismo. 

Y en ese contraste inevitable, el nombre del doctor Jorge Asjana David se levanta con una fuerza que no proviene del discurso, sino de la coherencia. Porque se puede hablar de institucionalidad, pero otra cosa es vivirla. Se puede invocar el amor por la Universidad Primada de América, pero otra cosa es demostrarlo cuando no hay cámaras, cuando no hay aplausos, cuando lo único que queda es el compromiso. Es ahí donde se construyen las diferencias reales que hacen a Jorge grande. 

Asjana no es el producto de una coyuntura. Ni mucho menos una respuesta improvisada a un momento electoral determinado. Es el resultado de años de trabajo a tiempo completo, de presencia constante, de decisiones que muchas veces no fueron fáciles, pero sí necesarias. Y eso, en un escenario donde abundan las promesas rápidas y los entusiasmos pasajeros, marca una línea divisoria. Porque la lealtad —la verdadera— no se proclama en tiempos cómodos. Se prueba cuando sostener una posición implica costo. Y en ese terreno, pocos pueden exhibir una hoja de ruta tan clara, tan firme, tan consistente como la de Asjana. 

Pero hay algo aún más profundo: el respeto a la academia. En medio del ruido político, de las tensiones naturales de cualquier proceso, Jorge Asjana ha mantenido una convicción que no se negocia: nuestra UASD no es un instrumento, es un fin en sí misma. Es conocimiento, es pensamiento crítico, es formación de ciudadanos para servir a los mejores intereses del país. Y todo proyecto que aspire a dirigirla debe partir de esa premisa. No hacerlo sería, sencillamente, desvirtuarla.

Por eso, este no es un momento cualquiera. No es un proceso electoral más. Es una decisión sobre que tipo de universidad queremos seguir construyendo. Si una donde prevalezca la improvisación elegante, el discurso correcto pero vacío, la presencia intermitente. O una donde el liderazgo tenga raíces, donde el compromiso esté probado, donde la institucionalidad no sea un adorno, sino una práctica diaria. Y es ahí donde la figura de Asjana deja de ser simplemente una opción para convertirse en una referencia inevitable. No porque no existan otros. Sino porque no todos representan lo mismo. 

Al final, cada proceso electoral desnuda realidades, quita capas y obliga a mirar más allá de la superficie. Y cuando eso ocurre, lo que queda no es la propaganda. Es la trayectoria. Y esa trayectoria, cuando es sólida como la de nuestro próximo rector, no necesita adornos. Solo necesita que se le reconozca. Porque hay momentos en los que elegir no es apostar. Es asumir, con plena conciencia, el rumbo que se quiere tomar. 

Y este, sin duda, es uno de esos momentos.

El autor es servidor universitario


martes, 17 de febrero de 2026

Jorge Asjana y su equipo de vicerrectores: garantía de estabilidad y dirección correcta para la UASD

Neo Carmona


Quienes tenemos la responsabilidad de acompañar de cerca al próximo rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), doctor Jorge Asjana David, sabemos que este proceso no se trata de una contienda electoral cualquiera, sino de la oportunidad ineludible de devolverle a nuestra institución la estabilidad institucional que necesita para avanzar, conforme a nuestro compromiso social con los hijos e hijas del pueblo dominicano, así como también con el desarrollo sostenible del país.

Nuestra UASD es el patrimonio social y cultural más importante del país, la que le ha hecho los más grandes y mejores aportes a la nación. Por tanto, no puede ser conducida desde la improvisación o desde proyectos sin estructura. Gobernarla exige experiencia, conocimiento profundo de su dinámica interna y un equipo capaz de ejecutar decisiones complejas sin poner en riesgo el equilibrio institucional. Esa es la razón por la cual este proyecto se ha construido con rigor, integrando liderazgos académicos con trayectoria probada y legitimidad propia.

Asjana representa una forma de liderazgo basada en la conducción, no en la confrontación. Su visión parte de una premisa sencilla pero decisiva: la universidad solo podrá transformarse si primero logra consolidar su gobernabilidad. Sin estabilidad no hay reformas duraderas, sin dirección clara no hay avances sostenibles.

El equipo que lo acompaña confirma esa vocación de responsabilidad. La doctora Rossel Fernández, Vicerrectora Docente; el doctor Antonio Ciriaco Cruz, Vicerrector Administrativo; la maestra Juana Encarnación, Vicerrectora de Investigación y Postgrado; y el maestro Gerardo Roa Ogando, Vicerrector de Extensión; aportan equilibrio entre las funciones esenciales de la universidad y garantizan que la gestión no dependerá de voluntades individuales, sino de una estructura académica preparada para gobernar en beneficio de la nación, de la Universidad Primada de América y de toda la familia universitaria.

Respaldar al doctor Jorge Asjana David y su gran equipo de vicerrectores es apostar por una rectoría que priorice el orden institucional, la calidad académica, la transparencia, la investigación, la vinculación pertinente con la sociedad y la proyección nacional e internacional de la UASD. Es confiar en un liderazgo que entiende que la transformación verdadera no se construye con discursos, sino con trabajo, planificación y sentido de responsabilidad histórica.

La universidad necesita avanzar con seguridad, no con incertidumbre. Y en ese camino, este proyecto representa hoy la garantía más sólida de estabilidad y dirección.

El autor es servidor universitario

miércoles, 11 de febrero de 2026

Eulogio respalda a Asjana o cuando el liderazgo reconoce liderazgo

Neo Carmona

La reciente proclamación del doctor Jorge Asjana David como próximo rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) para el período 2026–2030, con el apoyo comprometido del maestro Eulogio Silverio y del Movimiento Académico Generatio Nova Univérsitas, representa un momento de significativa trascendencia para nuestra Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

Este respaldo no es un acontecimiento menor. Generatio Nova Univérsitas —consolidado como un núcleo académico de elevado prestigio, con presencia firme en los principales recintos y facultades de la UASD— ha sido históricamente un espacio de reflexión, compromiso institucional y proyección intelectual dentro de la Universidad Primada de América. Su apoyo al doctor Asjana es, a todas luces, una manifestación de confianza en una propuesta que trasciende los discursos tradicionales para centrarse en la articulación de una visión institucional sólida y orientada hacia un futuro de mayor excelencia y calidad.

El maestro Eulogio Silverio, actual director de la Escuela de Filosofía y aspirante a decano de la Facultad de Humanidades, es una personalidad sobresaliente dentro de la UASD. Su trayectoria académica, marcada por una formación profunda, pensamiento crítico y compromiso continuo con la creación del conocimiento, lo ubica como una figura de referencia obligada para la comunidad docente y estudiantil. Eulogio Silverio ha sido coordinador general de Generatio Nova Univérsitas, un movimiento que desde sus orígenes se planteó como un puente entre la herencia académica y la adaptación a los desafíos contemporáneos de la educación superior.

Este respaldo colectivo de Generatio Nova no solo representa un acto de adhesión política: consolida a Asjana como líder indiscutible de la simpatía profesoral, así como de las principales fuerzas políticas dentro de la comunidad académica y de la República Dominicana. La universidad, más que la  institución educativa por excelencia del país, es refugio genuino de pluralidad intelectual donde confluyen diversas miradas y propuestas. Que un grupo tan influyente y respetado como Generatio Nova dé su apoyo a Asjana indica que su propuesta política y académica ha logrado captar la confianza de los más importantes sectores asociados al pensamiento crítico, la gestión universitaria y la transformación institucional.

La importancia de este apoyo radica también en la proyección estratégica que implica. La UASD enfrenta desafíos complejos: desde la digitalización de procesos académicos, pasando por el fortalecimiento de la investigación, hasta la modernización institucional que responda a las demandas de una sociedad globalizada. El respaldo de Generatio Nova, con un bagaje académico consolidado y presencia activa en la vida universitaria, confirma que la candidatura de Asjana no solo tiene peso electoral, sino también el más sólido respaldo institucional y académico para una gestión con visión moderna y participativa.

En paralelo, es necesario hacer una valoración amplia y positiva del profesor Eulogio Silverio. Su proyección como candidato al decanato de la Facultad de Humanidades, sumada a su historial académico y liderazgo dentro de Generatio Nova Univérsitas y de la propia institución, lo convierten en una pieza clave dentro del proyecto institucional que hoy se construye en la UASD. Su trayectoria —que incluye formación avanzada, años de docencia y ejercicio crítico de la filosofía en entornos académicos diversos— es una garantía de aporte intelectual y de gestión con sentido humanístico, no solo para la facultad que aspira dirigir sino, además, para toda la universidad.

En definitiva, el respaldo de Eulogio Silverio y de Generatio Nova Univérsitas al doctor Jorge Asjana David no solo refuerza la candidatura sólidad y firme de nuestro próximo rector, sino que también simboliza la unión de enfoques académicos, visión institucional y estrategias transformadoras, construyendo alianzas decisivas para el desarrollo y futuro de la universidad y del pueblo dominicano que tanto nos necesita.

El autor es servidor universitario

lunes, 2 de febrero de 2026

Anatomía de un enano miserable


Neo Carmona


Aquí no hay coincidencias, solo realidades.


Como enano miserable no es un error del sistema: es su subproducto más tóxico. En esta condición se hizo a sí mismo con el entusiasmo con el que se cultiva cada día. Es un ser humano que hizo de la vileza un método y de la traición una carrera. Donde otros desarrollan carácter, él desarrolló mañas. Donde otros aprendieron límites, él aprendió atajos y ningún límite, nada de escrúpulos.

Su vida entera es una estafa emocional. Usa a su familia como escudo, coartada o chantaje, según convenga. Los exhibe cuando necesita legitimarse y los esconde cuando estorban. Para él, los vínculos no se honran: se rentabilizan. Así, un día te podría llevar a su finca con tu familia. Otro, te llevaría al cine con su esposa y juntos te darían una charla motivacional de los pros y contras de irte o no a vivir a NY. Y otro tanto, iría sin mayores sonrojos con una de sus hijas hasta tu barrio a buscar a tu hijo, casi para adopción. Recuerden que dije que no tiene límites en cuanto a perverso.

Patético hasta el tuétano, bajo de estatura física y microscópico de espíritu, este engendro moral carece de una sola convicción que no esté subordinada a su sed de poder. Su ética es desechable; su palabra, biodegradable. Cambia de principios como de camisa, con la diferencia de que la camisa se lava.

No tiene amigos. Nunca los tuvo. Ni uno solo que pueda llamarlo a medianoche sin pedir nada a cambio. No hay compañeros de infancia, ni recuerdos compartidos, ni risas genuinas. Su biografía está llena de nombres que ya no lo reconocen. La gente huye incluso de su pasado.

Proveniente de la pobreza rural extrema, jamás dignificó sus orígenes. Muy por el contrario, por humildes los reniega, los convirtió en excusa para ser prepotente. No superó la miseria: la refinó. En el lugar donde nació no dejó nostalgia, sino alivio cuando se fue. Y ninguna casa que visitar.

Es un impostor con complejo de redentor, un arribista que confunde traición con inteligencia política y conspiración con visión estratégica. Capaz de socavar a su propio líder, de atentar contra su integridad familiar, de cuestionar su carácter ante otros cuando no logra que este actúe en contra de su equipo y amigos. No le tiembla el pulso, ni la lengua, para enlodar a la familia de quien lo impulsó, de morder la mano que le dio de comer y lo acogió como gente y luego posar como si fuera un faro moral. El cinismo es su idioma materno.

Su odio es íntimo y constante. Acomplejado hasta lo patológico —incluso en lo más elemental de su hombría— detesta a cualquiera que no pueda controlar, manipular o empequeñecer. No tolera la grandeza ajena porque evidencia su pequeñez. 

Cobarde estructural, jamás confronta. Opera en la sombra, susurra intrigas, fabrica rumores y luego se esconde detrás de discursos grandilocuentes. Se proclama valiente desde la retaguardia. Un pusilánime con megáfono.

Así es el miserable: un error humano con ambición desbordada, un vacío con cargo, un resentido con micrófono, condenado a la soledad incluso cuando manda. Nadie le respeta.

Porque el poder no lo engrandece.

Solo lo desnuda.

martes, 4 de marzo de 2025

Asjana, casi 60% ¡A seguir trabajando, como el primer día!

 

Neo Carmona 


Ayer, el ex rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), maestro Roberto Reyna Tejada, hizo públicos los resultados de su Encuesta PASDAL con relación a la preferencia del electorado universitario para ocupar la rectoría de la academia. Y, como no podía ser de otra manera, los números arrojados por esta no dejan lugar a dudas:

1.     El doctor Jorge Asjana David es el próximo rector de la Universidad Primada de América, con casi un 60% del apoyo de los miembros del Claustro Elector Universitario.

2.     El doctor Asjana no tiene competencias. A su más cercano contendor, le triplica. Y a todos juntos, les lleva casi 20 puntos porcentuales.

La encuesta PASDAL no ha hecho más que confirmar lo que venimos demostrando en una campaña sin precedentes. Para muestra, tres ejemplos concretos:

1.     FIESTA DE FIN DE AÑO DEL PROYECTO ASJANA RECTOR. El emblemático Salón Independencia del Ministerio de Defensa de la República Dominicana estaba solo reservado para fiestas de fin de año de cierre de campaña, en elecciones totalmente polarizadas. Solo el doctor Jorge Asjana se atrevió a llenarlo hasta más no poder, a dos años de unas elecciones universitarias. A dos años, lea bien. 

2.     REUNIÓN NACIONAL DE COORDINADORES DEL PROYECTO ASJANA RECTOR. Han pasado más de 20 años desde que el exrector Roberto Reyna Tejada podía presumir, tal vez o sin tal vez, de ser el único que podía convocar un domingo, poco más de 200 personas afines a sus aspiraciones rectorales. La Asamblea Nacional del Proyecto Asjana Rector convocó a casi 600 coordinadores nacionales y un invitado internacional. Pero no solo eso, también se dieron cita los principales candidatos a vicerrectores, decanos, directores de escuela, recintos y centros universitarios. El escenario no podía ser más revelador.

3.     VOTACIÓN PARA MERITÍSIMO. Con una votación histórica de más de 500 votos y un 90% del respaldo de la Asamblea Profesoral de la Facultad Ciencias de la Salud, el doctor Jorge Asjana David fue elegido Profesor Meritísimo por sus colegas profesores. Esta es una de las votaciones más alta registrada para este tipo de reconocimientos. Y estoy siendo conservador.

Este es el resultado del esfuerzo, del compromiso y de la visión clara de lo que queremos lograr. Pero aún no hemos terminado. Cada encuesta, cada encuentro, cada apoyo reafirma que estamos en el camino correcto, pero el verdadero triunfo llegará con el voto del Claustro.

Ahora más que nunca, no podemos bajar el ritmo. Sigamos trabajando con la misma entrega y pasión que nos ha traído hasta aquí, porque este proyecto no es solo una candidatura: es el futuro de nuestra UASD.

¡Vamos con más fuerza, más unidos y con la certeza de que la victoria es nuestra!

¡Seguimos adelante, como el primer día!

#AsjanaYaEsRector

El autor es servidor universitario

 

 

 


jueves, 20 de febrero de 2025

Jorge Asjana, Profesor Meritísimo con una votación histórica: el camino a la rectoría de la UASD está sellado


Neo Carmona

 

El título de Profesor Meritísimo representa el máximo reconocimiento a la labor docente en nuestra Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). De acuerdo con el Estatuto Orgánico, este se otorga a aquellos profesores titulares que, además de sobresalir en la docencia, investigación y creación profesional, realizan una labor ejemplar tanto dentro como fuera de la UASD, contribuyendo al desarrollo académico, social y cultural del país. Lo cual, indudablemente, los convierte en referentes morales e institucionales.

En este sentido, en una votación histórica, masiva y ejemplar que reafirma su liderazgo e impacto en el ámbito académico y profesional, el doctor Jorge Asjana David ha sido distinguido con este prestigioso título por la Asamblea de Profesores y Profesoras de la Facultad de Ciencias de la Salud, su casa, de la cual fue decano en dos ocasiones consecutivas. Y en representación de la Escuela de Ciencias Morfológicas, a la que ingresó como monitor siendo apenas un estudiante.

La elección de Asjana como Profesor Meritísimo no solo reconoce su vasta trayectoria en la docencia y la investigación, sino que también evidencia el respeto y la admiración de los que goza entre sus pares, colegas y profesionales de la salud y la educación superior en sentido general.

Con más de 500 votos y un 90% del respaldo de la Asamblea Profesoral, esta votación no solo se erige como una de las más altas registrada en la historia de la UASD para este tipo de reconocimientos, sino que también refleja la gran confianza depositada en su capacidad de liderazgo y su compromiso con la excelencia académica y un mejor futuro para la academia, al servicio exclusivo de los mejores intereses de la nación.

Más que un reconocimiento, es un testimonio del prestigio que el doctor Asjana ha construido a lo largo de los años, desempeñándose con una entrega inquebrantable en la formación de generaciones de profesionales de la salud. Su contribución no se limita a las aulas, sino que se extiende a la investigación y la gestión universitaria, promoviendo iniciativas que han fortalecido la calidad educativa de la Universidad Primada de América.

Más que una distinción individual, la magnitud del apoyo recibido en esta votación histórica lo confirman como el próximo rector de la UASD a partir del 2026. Y reafirman la fortaleza de su liderazgo, el cual ha sido clave en la consolidación de la Facultad de Ciencias de la Salud como un referente académico nacional.

No pondría terminar este escrito sin felicitar a mi amigo Jorge Asjana por alcanzar un logro más en su fructífera carrera, llenándonos de orgullo y compromiso. Y con él, naturalmente, extiendo mis felicitaciones a los demás galardonados y galardonadas con tan exclusiva distinción.

 

¡Enhorabuena!

 

El autor es servidor universitario


martes, 11 de febrero de 2025

Jorge Asjana o la madurez de un proyecto académico preparado para dirigir la Universidad del Pueblo Dominicano


Neo Carmona 

 

Han pasado más de 30 años desde el primer puesto de carácter y naturaleza académica que ocupó en la gerencia de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) el doctor Jorge Asjana David, Coordinador General del Internado de Medicina. Este sería el inicio de una carrera de servicio institucional en favor de la misión educativa de la UASD que le llevaría, escalafón por escalafón, hasta el máximo puesto en la gestión de los asuntos docentes, Vicerrector.

 

No voy a entrar en detalles de los muchos logros del doctor Asjana en cada una de las funciones que ha desempeñado. Baste decir que, en cada puesto ocupado, pueden exhibirse los más importantes avances en beneficio de la educación superior pública de calidad y de vanguardia, la sociedad dominicana, la Universidad Primada de América y de la familia universitaria en sentido general. Agréguese a esto su distintivo sello de excelencia, honestidad, respeto, institucionalidad, así como manejo pulcro y eficiente de los recursos.  

 

Poco menos de 50 años de labor docente (inició como monitor de la cátedra de Anatomía Humana en 1979 y hoy en día es profesor titular). Y más de 30 en la administración académica, además de su extraordinaria trayectoria como uno de los mejores  profesionales de la medicina y la cirugía dominicanas, lo que le ha hecho merecedor del más amplio reconocimiento entre sus pares y de la comunidad académica nacional e internacional, han sentado las bases que califican Jorge Asjana no solo en la mejor opción para dirigir la UASD por senderos de eficiencia y pertinencia al servicio exclusivo de los mejores intereses del pueblo dominicano, sino también que lo han convertido en el principal líder académico de su generación.

 

Esto demuestra que, aunque haya quienes piensen que de la nada cualquiera puede venir dirigir la universidad del Estado, lo cierto es que es la misma institución la que va, con el transcurrir de los años y el agotamiento de los procesos gerenciales [y políticos] preparando a sus propios gerentes. Naturalmente, en la medida en que estos también se vayan preparando y agotando sus propios procesos para dirigirla.

 

No hace falta ir muy lejos en la historia política uasdiana para encontrarnos con ejemplos de a quienes, sin menoscabo de alguna que otra cualidad, una coyuntura muy particular les premió con un puesto del primer nivel en la estructura de gobernanza universitaria y que, al dar el asado paso a la rectoría, se encontraron con la cruda realidad de un Claustro que no halló esos requerimientos para validarlos. Y, como estamos en la UASD, también tenemos a quienes han querido empezar por la rectoría. De más está decir que el resultado ha sido el mismo.

 

Por largo más de una década trabajando con Asjana, siendo parte estructural de su proyecto político a la rectoría de la academia, recorriendo junto él toda la geografía nacional, compartiendo con la familia universitaria y la sociedad su visión comprometida con una mejor universidad, nos han permitido ser testigo de primera mano de cómo esa visión se ha ido conectando con la conciencia colectiva del profesorado, las principales fuerzas políticas universitarias, los líderes administrativos y estudiantiles, así como con el liderazgo empresarial y productivo nacional, hasta convertirlo, hoy por hoy, en el rector de la UASD del 2026.  

 

Y es que, el doctor Jorge Asjana David no es un improvisado ni representa un colectivo que busca el poder como forma de conseguir beneficios particulares. Asjana es un hijo de la UASD que se ha preparado por más de 50 años para dirigirla y que, en esa misma dirección, se ha dejado preparar por la UASD para servirle con dignidad. Y, en esa misión, le acompañamos un grupo de hombres y mujeres a los que Jorge Asjana nos ha venido formando para acompañarle y no defraudar la confianza del mejor patrimonio del pueblo dominicano depositado en su legado de trabajo, nuestra UASD.

 

Con su visión clara y una experiencia acumulada a lo largo de décadas, Asjana no solo es una opción válida, sino la mejor para liderar el futuro de la UASD. Su capacidad para transformar la universidad, mejorar la calidad educativa y fortalecer la institución como un referente regional en educación superior lo convierten en el líder que la UASD necesita en este momento crucial.

 

El autor es servidor universitario

viernes, 8 de noviembre de 2024

Jorge Asjana: La consolidación de un gerente académico al servicio de la UASD

Neo Carmona 

La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) es la institución académica de mayor alcance y presencia en toda la geografía nacional. Con más de la mitad de la matrícula de educación superior del país, es la que más egresados y egresadas aporta cada año al desarrollo sostenible de la nación.  

Además, por su larga tradición de lucha en favor de los mejores intereses del pueblo dominicano, estandarte por excelencia de sus reivindicaciones sociales, libertarias y democráticas, es la institución con más impacto y significación social de la República.  

Nuestra UASD es la hija más legítima de la Revolución de Abril del 1965 y del Glorioso Movimiento Renovador del 1966, que convirtió una academia de élite, de gente de apellido y con dinero, en una universidad abierta, plural, democrática e inclusiva, dándole así la oportunidad de superación personal, académica, intelectual y económicamente a los hijos e hijas de los más desposeídos. Sin la Universidad Primada de América, estos jamás habrían visto la cristalización de sus sueños de formarse profesionalmente y servir con dignidad a la patria.  

Es de esa consciencia del rol social de la UASD y de la importancia de su permanencia para las presentes y futuras generaciones que nace el proyecto de gerencia académica que lidera el doctor Jorge Asjana David para seguir sirviendo con ética, responsabilidad y pulcritud a la institución a la que tanto le debemos. Tal y como nos ha venido enseñando con su ejemplo Jorge Asjana, desde su excelente desempeño profesional, académico y gerencial: en las aulas, laboratorios y hospitales, así como en los puestos de director de escuela, decano, vicerrector docente y funcionario del más alto nivel en la gestión universitaria. En cada caso, con logros tangibles que exhibir en favor de la UASD y su mejor funcionamiento.  

Quienes hemos tenido el privilegio de trabajar durante tantos años con Asjana, así como de compartir con él su visión de una mejor universidad, que se rija por los más rigurosos estándares de calidad y excelencia, no hemos visto más que la reafirmación de su compromiso con la institucionalidad y fortaleza académica de la UASD. 

Una Universidad del siglo XXI que crece vertiginosamente en infraestructura pero que al mismo tiempo se enfrenta a otros desafíos que amenazan el cumplimiento de su misión como la deserción estudiantil, el auge de organizaciones privadas de educación superior, la inserción laboral de sus egresados, bajo presupuesto, la modernización y actualización de sus planes de estudios y programas, de manera que respondan a las necesidades de formación que requiere el desarrollo del país, entre otras no menos importantes, necesita de un liderazgo fuerte, responsable, académico, ético y comprometido como el de Jorge Asjana, que se ha formado para dirigirnos y que podamos seguir superando con éxitos los retos a los que nos enfrentamos.

 

El autor es servidor universitario