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"El corazón del árbol sabe hacia donde tiene que crecer".
Ninja Assassin (2009)


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miércoles, 7 de marzo de 2018

¡Sastrería Comisión Central Electoral UASD!


Neo Carmona

Doctor Enerio Rodríguez Arias,
presidente Comisión Central Electoral UASD
En el año 2014, cuando las actuales autoridades asumieron la dirección de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), ya habían quedado debidamente establecidos en la reforma al Estatuto Orgánico los requisitos a cumplir para optar por los diferentes cargos electivos en la universidad, incluyendo, naturalmente, para poder aspirar a director o directora de escuela. 

En ese sentido, el artículo 63 del Estatuto Orgánico vigente de nuestra Universidad Primada de América es claro y preciso, no deja lugar a la más mínima duda:

“Habrá un Director/a por cada Escuela. Para ser Director/a de una Escuela es indispensable ser dominicano, mayor de edad, estar en pleno ejercicio de los derechos civiles y políticos, ser profesor en servicio activo, haber desempeñado en la facultad, por el tiempo que indiquen los reglamentos, alguna de las siguientes funciones: Coordinador/a de cátedra o Director/a de la Oficina de Planificación Sectorial (OPLASE) o Encargado/a de Posgrado o Director/a de Investigación o Director/a de algún Instituto, habiendo llegado a ella por elección o por concurso y cumplir, además, con los requisitos mínimos siguientes: tener al menos el grado de maestría o su equivalente y tener un mínimo de 7 años en la carrera Académica”.

¿Qué significa esto?

Significa que del año 2014 a la fecha han pasado exactamente cuatro años, tiempo más que suficiente para que los y las interesados e interesadas en ser directores de escuelas para el periodo 2018-2022, cumplieran con los requisitos que el Estatuto Orgánico vigente estipula, incluyendo los concursos correspondientes que les habilitaría para poder aspirar sin problemas a dirigir sus respectivas escuelas.

¿Qué pasó entonces?

Pasó que, por ejemplo, un coordinador de cátedra gana 10,000 pesos y que tenemos unos y unas turpenes que prefirieron mejor optar por un puesto de dirección nombrado de dedo, con sueldos que van desde 60, 80 y hasta más de 100 mil pesos (¿haciendo qué? ¡vaya usted a saber!), y que ahora pretenden, con el amparo ilegal y vergonzoso de la Comisión Central Electoral, violentar el Estatuto Orgánico vigente y también pasarle por encima a los y las maestros y maestras que tienen cuatro años y más haciendo carrera académica, vale decir mal remunerados, para cumplir con los requisitos que ordena el Estatuto Orgánico vigente.

¿Tiene la Comisión Central Electoral facultad para modificar los requisitos para ser director/a de escuela?

¡No, no la tiene!

¿Puede la Comisión Central Electoral modificar el Estatuto Orgánico?

¡No, no puede!

¿Puede la Comisión Central Electoral tomarse las atribuciones del Claustro Mayor que reformó el Estatuto Orgánico y aprobó los requisitos para ser director/a de escuela y que, de acuerdo al propio Estatuto, entran en vigencia para las elecciones posteriores al 2014, es decir, para las venideras del 2018?

¡No, no puede!

¿Puede la Comisión Central Electoral tomarse las atribuciones del Claustro Menor e introducir en el Estatuto Orgánico los cambios que precisamente ese superior organismo de nuestra universidad rechazó, junto a otras modificaciones, el año pasado?

¡No, no puede! ¡De por Dios!

¿Es papel de la Comisión Central Electoral “garantizar derechos” haciendo trajes a la medida, cuan sastrería, para validar candidaturas en franca violación al Estatuto Orgánico vigente, usurpando funciones de los Claustros Mayor y Menor y llevándose de cuajo lo poco que queda institucionalidad en la UASD?

¡No, no lo es!

Entonces, ¿cuál es el papel de la Comisión Central Electoral?

Única y sencillamente, cumplir y hacer cumplir el Estatuto Orgánico vigente, que es más que claro sobre quienes pueden y no ser directores de escuela.

Permitirle semejante aberración a la Comisión Central Electoral, aceptar como bueno y valido e indiferentes que pueda modificar el Estatuto Orgánico (¿por presiones? ¿de quién? ¿por qué?) por encima de los Claustros Mayor y Menor y agregar propuestas, incluso, rechazadas por estos superiores organismos, es enterrar de manera definitiva la institucionalidad y el futuro de la academia.

El asunto es tan serio, pero tan serio, que están en juego los resultados de las próximas elecciones pues, si el árbitro está parcializado (¿por presiones? ¿de quién? ¿por qué?) y por encima del Estatuto Orgánico y puede decidir a conveniencia de unos pocos y en detrimento de la mayoría, entonces estamos jodidos y será el caos.

¿Es a eso que se juega?

Sepan que no se lo vamos a permitir.


El autor es estudiante y servidor universitario
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martes, 6 de marzo de 2018

Avance Académico con Emma, por la UASD que todos soñamos


Maestro Mateo Aquino Febrillet,
ex rector 2011-2014
Nota introductoria: Antes de desarrollar este escrito, desde lo más profundo de mi corazón y conciencia, rindo un merecido homenaje a la memoria de mi amigo, líder, compañero y maestro, Mateo Aquino Febrillet; ex rector UASD 2011-2014. Sin su visión, ejemplo y compromiso con esta casi cinco veces centenaria Universidad Primada de América, la contundencia y firmeza del acto de apoyo del Movimiento Avance Académico a la próxima rectora UASD-2018-2022, doctora Emma Polanco Melo, y por ende en favor de los mejores intereses de la academia, no hubiesen sido posibles. Donde quiera que estés, te recodamos con orgullo, maestro y amigo Mateo Aquino Febrillet.  

Neo Carmona

Emma Polanco Melo, rectora UASD 2018-2022 se funde en
un abrazo con el ex rector UASD, doctor Julio Ravelo Astacio
en acto de apoyo de Avance Académico a su candidatura.
Si alguien pudo albergar alguna duda de que la doctora Emma Polanco Melo será sin dudas, valga la redundancia, la próxima rectora de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) durante el cuatrienio 2018-2022, el contundente, firme y masivo acto de apoyo del Movimiento Avance Académico a su proyecto rectoral, no sólo la ha despejado por completo sino que ha evidenciado, indiscutiblemente, que sus adversarios no tienen la más mínima oportunidad de revertir los deseos de  la familia universitaria de verdaderos cambios y progreso en la institución.

Avance Académico, liderado por uno de los ex rectores más exitoso, serio, honesto y trabajador de la historia de nuestra UASD, el eminente doctor de la siquiatría Julio Ravelo Astacio; es uno de los grupos académicos más compactos y mejor estructurados en el quehacer político y académico de la UASD, con presencia sólida a nivel nacional. 

Avance Académico y los/as maestros/as, empleados/as y estudiantes que lo integran se han puesto, una vez más, del lado correcto de la historia al apoyar a la mejor opción para dirigir los destinos de este patrimonio del pueblo dominicano, coadyuvar a su reivindicación académica, institucional y gerencial, y preservarla como una universidad donde prime la calidad y la excelencia.

Hoy, el paraninfo Ricardo Michel de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales fue escenario de un acto de apoyo histórico, lleno de entusiasmo y alegra; todos/as unidos/as en el fin común garantizar que la calidad, la excelencia, la responsabilidad y pulcritud que caracteriza el accionar de doña Emma Polanco Melo, dirija por senderos de eficiencia, calidad y pertinencia los destinos de nuestra institución, en favor del pueblo dominicano, de la familia universitaria y de los hijos e hijas de esta gran nación.

Este importante apoyo de Avance Académico agiganta de manera irreversible el porcentaje con cual doña Emma ganará las elecciones de autoridades en junio del 2018.

¡Seguimos haciendo historia!

¡Seguimos construyendo el futuro!

¡Por la UASD que todos y todas soñamos!

¡Doctora Emma Polanco Melo, rectora UASD-2018-2022!


El autor es estudiante y servidor universitario


sábado, 24 de febrero de 2018

¿Qué necesita la FIA?

Neo Carmona*

Ingeniera Mayra Sánchez, Vicedecana FIA 2018-2022

Cuando comparamos la calidad del personal docente que integra la Facultad de Ingeniería y Arquitectura de nuestra universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) con el escaso desarrollo que esta ha alcanzado en los últimos tiempos debemos colegir, necesariamente, que algo ha fallado y, más aun, que ese algo que ha fallado no es sino el liderazgo interno de la facultad, concentrado en pequeños caciques cuyas pugnas internas no permiten que la facultad avance hasta el sitial que le corresponde no sólo dentro de la institución sino también fuera de esta, aportando al desarrollo nacional y construcción de un mejor país.

Esto significa que para sacar a la FIA del atraso en que está sumergida  el personal docente que la compone debe relevar ese liderazgo rancio por un liderazgo puramente académico, con la experiencia y capacidad gerencial e intelectual necesarias, con deseos de trabajar por el rescate de la facultad, y que le permita aglutinar a todos y a todas los y las docentes en pro del beneficio de la FIA, dejando atrás de una vez y por todas las malquerencias grupales y poniendo el interés general de la FIA y de sus docentes por encima de los intereses grupales, políticos y personales de unos cuantos, como ha venido sucediendo.

Ese es el criterio que debe primar a la hora de ponderar las diferentes propuestas que aspiran dirigir los destinos de la FIA durante el cuatrienio 2018-2022 y que con el apoyo de la próxima gestión que presidirá la doctora Emma Polanco Melo a partir de junio del 2018, lograremos llevar a la FIA al máximo desarrollo y esplendor para beneficio y orgullo de todo su personal docente, administrativo y estudiantil así como también de nuestra Universidad Primada de América y de la sociedad dominicana en sentido general.


*El autor es estudiante y servidor universitario


viernes, 16 de febrero de 2018

Inicia la cuenta regresiva hacia la victoria: Emma Polanco Melo, Rectora UASD 2018-2022


Neo Carmona* 
Doctora Emma Polanco Melo, Rectora UASD 2018-2022
Por mandato estatutario, en el día de ayer la Comisión Central Electoral de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) dejó abierto el proceso de campaña electoral que culminará, sin duda alguna, con la elección el 20 de junio próximo de la doctora Emma Polanco Melo como la primera mujer para dirigir los destinos de la Universidad Primada de América durante el cuatrienio 2018-2022.

El acto, que tuvo lugar en el Aula Magna, fue encabezado por el rector magnífico de la academia, doctor Iván Grullón Fernández y por los miembros de la Comisión Central Electoral, presidida por uno de los intelectuales más acabados en su área, el doctor Enerio Rodríguez Arias.

En total, doce aspirantes a dirigir la UASD tuvieron 10 minutos para explicar, brevemente a la comunidad universitaria, los ejes fundamentales en los que se basarían sus respectivos ejercicios rectorales de contar con el apoyo y confianza del claustro elector de junio del presente año.

Con un excelente discurso, ecuánime, en total consonancia con la realidad, necesidades y retos de nuestra academia, Emma Polanco Melo demostró, una vez más, porque es de entre sus pares candidatos, la mejor opción para administrar la UASD y la única garantía para reorientarla al servicio exclusivo de los y las hijos e hijas del pueblo y la sociedad dominicana.

El entusiasmo de los y las académicos y académicas, empleados, empleadas y estudiantes que allí nos dimos cita para presenciar ese acto de proclamación histórico evidenció, sin dejar ningún rastro de dudas, la determinación de la comunidad académica de elegir a Emma Polanco Melo como la rectora de la UASD durante el cuatrienio 2018-2022 y con ello, nuestro compromiso ineludible de salvar y preservar para las generaciones venideras el futuro de la institución más importante de la República Dominicana, la que le ha hecho lo más grandes y mejores aportes al país, nuestra mil veces gloriosa Universidad Autónoma de Santo Domingo.

Gracias querida maestra Emma Polanco Melo por devolvernos la fe y la esperanza y más aun, la certeza de que la UASD se merece lo mejor.

*El autor es estudiante y servidor universitario






miércoles, 14 de febrero de 2018

Emma Polanco Melo: ¡Sin dudas la próxima Rectora de la UASD 2018-2022!


Neo Carmona

Bien es sabido que en los procesos eleccionarios de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) gana la rectoría, sobre todo, el proyecto que pueda aglutinar el mayor número de las fuerzas que convergen a lo interno de la Academia.

En este sentido, el proyecto que encabeza la doctora Emma Polanco Melo, no sólo ha sido el único capaz de agrupar los más amplios sectores universitarios sino también, y más importante aun, los más sanos, los de mejor calidad, lo más seriamente comprometidos con el futuro, desarrollo y bienestar de nuestra institución y con la educación superior pública, gratuita y de calidad.

Este fenómeno que representa la candidatura de Emma y que faltando apenas cuatro meses para las elecciones de autoridades universitarias la ha catapultado como la opción ganadora, y aun mejor, por el más amplio margen de ventaja que registrará la historia electoral universitaria, se justifica en que Emma representa la mejor opción para bien dirigir los destinos de este patrimonio del pueblo dominicano que es nuestra Universidad Primada de América.

Trabajadora, íntegra, capaz, académica genuina, gerente preparada y probada, luchadora incansable a favor de los mejores intereses de la UASD y del país, son solo algunas de las cualidades que adornan a nuestra próxima rectora Emma Polanco Melo y que la han hecho, como dije antes y está totalmente evidenciado, merecedora del apoyo y la confianza de las más sanas organizaciones profesorales, estudiantiles y de servidores y servidoras universitarios y universitarias.

El último de estos grandes apoyos lo recibimos hoy mediante una concurrida rueda de prensa en la que dos de los ex rectores que por su excelente y pulcro desempeño hoy por hoy son de nuestros ex rectores más queridos, respetados, admirados y recordados en la historia de la UASD. Me refiero, a los doctores Edilberto Cabral Ramírez y Porfirio García Fernández.

Hoy, al apoyar a Emma Polanco Melo a la rectoría de la UASD durante el cuatrienio 2018-2022, estos dos grandes académicos de nuestra academia, acompañados y acompañadas de los y las académicos y académicas, empleados y empleadas y estudiantes que integran el Movimiento Universitario por el Desarrollo Institucional (MUDI), han dado un paso histórico a favor de los mejores intereses de esta universidad y su futuro.

Hoy, al apoyar a Emma Polanco Melo a la rectoría de la UASD durante el cuatrienio 2018-2022, Edilberto y Porfirio han renovado su compromiso con la preservación de la UASD como la mejor y única opción para seguir aportando al desarrollo profesional y académico de los y las dominicanos y dominicanas y del país.

Hoy Edilberto y Porfirio se han vuelto a ganar el respeto, la admiración, la confianza y el cariño de todos y todas los y las universitarios y universitarias y de la sociedad en sentido general en tanto han sabido ponerse del lado justo y correcto de la historia, al apoyar la opción que sin dudas dignificará nuestra universidad y que mediante una gestión eficiente, transparente y teniendo como norte la calidad y el bienestar de todos y todas preservará el futuro de esta academia, como una universidad abierta, popular, democrática, competitiva y de calidad y prestigio nacional e internacional.

Con este apoyo de Edilberto y Porfirio, Emma Polanco Melo sigue consolidando su triunfo el próximo 20 de junio del 2018, por el bien y el futuro de la UASD que todos y todas soñamos.

¡Enhorabuena, Emma Polanco Melo Rectora 2018-2022!


El autor es estudiante y servidor universitario

lunes, 22 de enero de 2018

Reflexión necesaria sobre la UASD (2 de 3)

Neo Carmona*
  
En ser la única y mejor opción para la superación académica, económica, intelectual y social de los y las hijos e hijas del pueblo dominicano, sobre todo de aquellos y aquellas más desposeídos y desposeídas, radica, no sólo la importancia de nuestra academia para el futuro del país y de quienes buscan en nuestras aulas el pan de la enseñanza, si no también su compromiso y rol social como academia, como universidad pública, abierta, popular y democrática; formadora de profesionales críticos y criticas, competentes, altamente capacitados y capacitadas y con los valores éticos y morales necesarios que le permitan ejercer con dignidad en sus diferentes áreas de estudios al servicio de las mayorías.

Al hablar de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) no estamos hablando de cualquier universidad pública, por más inventos de universidades a cargo del estado (no necesariamente públicas) que se hagan. Estamos hablando de la institución que está llamada a ser la voz y la conciencia nacional, ejemplo para el gobierno dominicano y sus demás instituciones en cada uno de sus procesos y ejecutorias, siendo un estandarte autentico de la dignidad nacional y defensa genuina de la democracia, la justicia y un verdadero estado de derecho; del libre acceso a la educación superior de calidad.

Ese es el papel fundamental de la UASD y que no podremos cumplir jamás si en lugar de esto reflejemos los peores vicios que corroen al gobierno y a la sociedad dominicana. ¡Con qué calidad moral podremos exigir respeto para nuestra autonomía y ley de financiación si no somos capaces de administrar sabiamente los recursos puestos en nuestras manos, produciendo profesionales con el perfil y la preparación correctos que necesita el estado y el empresariado, creando las políticas publicas que rijan sus prácticas y funcionamiento en beneficio de todos y de todas!

Esto no debe, en lo absoluto, justificar de ninguna manera la irresponsabilidad gubernamental para con la educación y nuestra institución. Lo que si debe es servir para llamar la atención de todos y todas nosotros y nosotras pues para exigir hay que tener las condiciones y la obligación de la UASD es ser ejemplo de la excelencia y la calidad.

De esto se desprende la necesidad de que en los certámenes electorales, además de la necesaria depuración de los y las aspirantes a dirigirnos, basados en perfiles académicos sólidos, excelente hoja de servicios, cualidades éticas y moral incuestionable y, que sobre todo, la necesidad de que prime el compromiso con la academia y no el contubernio político, la amistad pura y simple y las ofertas de prebendas y canonjías en detrimento del más mínimo sentido de responsabilidad.

Estamos en la obligación de demostrar a la sociedad y al mundo que somos una academia que respeta sus propias normativas y que somos capaces de ser críticos y autocríticos, ejemplo de respeto, dignidad y decoro.

El 20 de junio del 2018, aunque parezca exagerado, podría ser la última oportunidad que tengamos para cambiar definitivamente, para bien y para siempre, el actual estado de cosas que debe, cuando menos, llenarnos de vergüenza. Si no propia, ajena.

Es evidente que la elección entre las diferentes propuestas, no puede ser a la ligera.

*El autor es estudiante y servidor universitario
  

miércoles, 10 de enero de 2018

Reflexión necesaria sobre la UASD (1 de 3)

Neo Carmona*

Al margen del grotesco populismo que en las campañas electorales alcanza su máxima expresión, lo cierto es que la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) necesita urgentemente ser reflexionada de cara a una sociedad que no puede, bajo ningún concepto, ni permitirse perder este patrimonio del pueblo dominicano que es nuestra universidad pero, mucho menos, seguirla financiando sin que esta haga los correctivos de lugar que le permitan, además de ser la universidad más antigua del continente americano, ser la primera en calidad, en servicios y excelencia; ser la primera en aportes al desarrollo nacional; aportes que deben ser más que graduar a los y las bachilleres que recibimos de los colegios y liceos públicos y que en la gran mayoría de los casos no logran insertarse en el mercado laboral correspondiente a su campo de estudios. 

El debate debe ser sincero y, como he plateado antes, debe no sólo estar acompañado de un mea culpa de cada uno y una de los y las que integramos la familia universitaria y que en menor o mayor grado hemos contribuido al descalabro institucional de la UASD y de su imagen publica si no, y sobre todo, de la disposición de cada sector de renunciar a los groseros privilegios de los que hemos venido disfrutando en detrimento de la credibilidad y confianza depositada en nuestra institución por el pueblo dominicano que con su sacrificio nos sustenta.

Cuando en el próximo mes de junio los y las universitarios y universitarias nos veremos en la obligación estatutaria de elegir a las nuevas autoridades que han de dirigir los destinos de la UASD durante los próximos cuatros años (2018-2022), estando en juego el futuro de la academia; en este año 2018 que recién inauguramos se hace necesariamente más que imprescindible que nos aboquemos al debate, a la reflexión sincera y con ello a la firme determinación de hacer una profilaxis interna de toda la praxis académica, administrativa y gerencial de nuestra institución.

Estamos en la obligación moral de preservar esta academia para las futuras generaciones y esto será posible solo en base a la conciencia social colectiva de profesores y profesoras, estudiantes, empleados y empleadas que en conjunto con las autoridades, el gobierno y el acompañamiento de la sociedad, luchemos hombro a hombro para superar las debilidades que venimos, si muy cierto que heredando de décadas de irresponsabilidad gubernamental, pero también profundizando con nuestra irresponsabilidad para administrarnos y nuestra vocación para pensar solo en nuestros beneficios particulares y apetencias políticas y grupales.

Las simpatías políticas son legitimas pero deben estar orientadas a elegir a las personas idóneas para llevar a cabo las transformaciones profundas que requiere la UASD. De lo contrario estaremos enterrando de manera definitiva el futuro de esta academia y de los y las que solo cuentan con nosotros para superarse académicamente y contribuir a la movilidad social de sus familias y al desarrollo del país y, lo que resulta aun peor, llenando las arcas de aquellos y aquellas para quienes la educación es un negocio muy lucrativo y no un derecho fundamental de los y las dominicanos y dominicanas.


*El autor es estudiante y servidor universitario